Artesanía italiana y aerodinámica al servicio de la emoción
El Frangivento Sorpasso GT65 es un superdeportivo creado para quienes viven el diseño automotriz como una extensión de su carácter. Nace en Turín, se afila con la luz de Mónaco y se mueve con la precisión de un cronómetro. Aquí, la artesanía poco común se funde con la aceleración pura para convertir cada trayecto en un gesto de estilo y performance.
El Frangivento Sorpasso GT65 es un superdeportivo artesanal con motor V10 de 5,2 litros y aspiración natural. Entrega 650 CV y 610 Nm, con caja de doble embrague (dual-clutch) de 7 marchas y tracción total (all-wheel drive). Pesa ~1.400 kg, acelera 0–100 km/h en 3,0 s y alcanza 330 km/h.
Frangivento Sorpasso GT65: potencia, pureza y un apellido italiano
Pensado para un estilo de vida donde el tiempo es el único rival, el Frangivento Sorpasso GT65 reivindica la pureza mecánica en una era de turbos e híbridos. Su aspiración natural elimina filtros en la respuesta: 650 CV a 8.250 rpm y 610 Nm llegan con una inmediatez que se siente en las yemas de los dedos. El peso contenido, alrededor de 1.400 kg, refuerza la agilidad y el equilibrio en curvas rápidas y enlazadas.
La caja de doble embrague (dual-clutch) de 7 velocidades, con levas de cambio (paddle shift), aporta precisión milimétrica. La tracción total traduce el talento del chasis en tracción efectiva, incluso cuando la carretera escasea. El resultado es una progresión limpia de 0 a 100 km/h en 3,0 s, 200 km/h en 9,6 s y 300 km/h en 29,5 s, coronada por 330 km/h de velocidad máxima. Es rendimiento con acento artesano.
El aire como materia prima: aero con carácter Sorpasso
En el GT65, el aire no sólo se gestiona: se esculpe. Desde su alerón delantero en forma de pico de pato hasta la aleta de techo esculpida y el prominente alerón trasero de carbono, cada superficie guía el flujo con intención. La carga aerodinámica aumenta progresivamente, estabilizando la carrocería a ritmos extremos y afinando la dirección en apoyo.
Las tomas y canales de refrigeración colaboran con el movimiento: el aire entra frío, sale caliente y el V10 respira sin esfuerzo. Esta estrategia convierte la aerodinámica en lenguaje formal. Líneas tensas, volúmenes precisos y bordes vivos recuerdan a los italianos que escribieron historia. Como resume Giorgio Pirolo, fundador de Frangivento: “Con líneas suaves y tensas a la vez, me inspiré en el Ferrari Dino o el Lamborghini Miura”. Es herencia reinterpretada para el siglo XXI.
Artesanía sin concesiones: la belleza que se toca en el Frangivento Sorpasso GT65
Cada GT65 es una pieza única. La carrocería de fibra de carbono se moldea y termina a mano, con un control de superficie donde la luz no sólo revela, también narra. Dentro, conviven el rigor de competición y el lujo a medida. Asientos con sujeción precisa, mandos honestos y un nivel de detalle que parece alfilerado, más propio de alta costura que de producción en serie.
La exclusividad se lleva al extremo con el Programma Ego, el programa de personalización de Frangivento que convierte cada unidad en un manifiesto personal. Materiales, texturas, grafismos y tonos dialogan con la arquitectura del habitáculo para que el propietario no repita la historia: la reescriba. Frenos carbocerámicos (380 mm delante con pinzas de 6 pistones; 356 mm detrás con pinzas de 4) y ruedas de 19” delante/20” detrás completan la puesta a punto sensorial.
Avatar: la interfaz que siente y acompaña
El Sistema de Conducción Avatar transforma el Sorpasso en un compañero inteligente. Se trata de un copiloto basado en IA, desarrollado con Sistemevo, que conversa en lenguaje natural y se adapta a tu estilo. Aquí el software no eclipsa la mecánica; la realza. Ajusta preferencias, anticipa necesidades y potencia la conexión entre piloto y máquina.
Esta interfaz nace de una idea simple: la tecnología debe desaparecer para dejar sólo la experiencia. En el GT65, la interacción sucede sin fricción, como si el coche te conociera de antemano. Es una nueva capa de diseño: un “interior digital” que respira con el V10 y piensa contigo, sin distraer el foco de lo esencial.
Homenaje en movimiento: Frangivento Sorpasso GT65, Mónaco y la leyenda
La serie GT rinde tributo a Loris Capirossi, campeón mundial de motociclismo y sinónimo de velocidad. Más que una edición especial, es una declaración: un coche desarrollado para una leyenda, inspirado en sus victorias y diseñado con su instinto de precisión y riesgo. En su ADN hay pista, pero también calle; hay músculo, pero sobre todo inteligencia.
Frangivento enmarca al Sorpasso con la luz y la leyenda de Mónaco, donde el automóvil es cultura viva. Dimensiones compactas —4.600 mm de largo, 2.000 mm de ancho y 1.200 mm de alto— confieren presencia escultórica sin sacrificar manejabilidad. Como reitera Pirolo: “Lo hemos diseñado junto con nuestros primeros clientes, famosos deportistas y coleccionistas”. Es co-creación convertida en silueta.
Rendimiento que perdura: rareza con propósito
El Frangivento Sorpasso GT65 celebra la ingeniería atmosférica en tiempos de turbo e hibridación. Acelera con implacable precisión, frena con autoridad y mantiene una estabilidad serena a velocidades que rozan lo inefable. Pocas unidades, todas hechas a mano en Turín, lo sitúan en el territorio de los coleccionistas que buscan ingeniería atemporal antes que modas pasajeras. Y, sin embargo, no es un objeto distante. Es una herramienta para diseñar recuerdos: curvas memorizadas, brillos en la pintura, el pulso que sube con cada cambio por levas. Entre potencia y prestigio, el GT65 encuentra su intersección. Allí donde la artesanía poco común se encuentra con la aceleración pura, el Sorpasso firma su propio manifiesto.
El Frangivento Sorpasso GT65. no intenta ser todo para todos. Elige ser un superdeportivo honesto: aspiración natural, aerodinámica que piensa y una artesanía italiana llevada hasta las últimas consecuencias. En esa síntesis reside su belleza. ¿Estás listo para medir el tiempo con tus propias manos?
