Cateto Cateto reimagina el restaurante de Kiko Martins en El Corte Inglés
El interiorismo El Mar Lisboa convierte el último nivel de El Corte Inglés en una travesía atlántica. El estudio Cateto Cateto reinterpreta el espacio del chef Kiko Martins mediante este proyecto de diseño de interiores que narra un viaje entre Lisboa y Río. Madera envolvente, azules oceánicos y luz dorada construyen una atmósfera íntima.
El proyecto del estudio Cateto Cateto propone un diseño de restaurantes centrado en la experiencia. El interiorismo El Mar Lisboa utiliza madera continua, azulejos portugueses y luminarias Dipping Light para evocar un velero al atardecer. Entre guiños cariocas en textiles y siluetas marineras, la sala rinde homenaje a la biografía luso-brasileña de Kiko Martins en clave contemporánea.
Narrativa atlántica: del Douro a Copacabana
El relato espacial nace de un recorrido por la costa de Portugal y desemboca en las orillas de Río. Desde los patrones de cojines que evocan las curvas cariocas, hasta los azulejos en blancos y azules, todo sostiene una narrativa espacial clara: dos culturas dialogan sin estridencias. Aquí, el mar es símbolo y escenario.
Las paredes con siluetas de marineros y velas orientan la mirada y abrazan al comensal, como si el viento soplara dentro del salón. El resultado evita la literalidad turística y apuesta por un lenguaje sobrio, táctil y emocional. Este enfoque de storytelling –contenido en materia, luz y ritmo– permite que cada gesto, desde el respaldo de una silla hasta un remate de zócalo, sea parte de un mismo guion.
La materialidad cálida de El Mar Lisboa: madera, azules y dorados
La materialidad es el timón del concepto. Toda la envolvente de madera, de suelo a techo, construye un “camarote” cálido que amortigua ruido y aporta atmósfera sensorial. Ese gesto continuo ordena el plano, guía circulaciones y genera una escala humana que favorece la intimidad.
La paleta cromática alterna los azules del océano con destellos dorados, como un atardecer detenido. Esta síntesis cromática no solo unifica el conjunto; activa asociaciones culturales y culinarias –salitre, fuego, cítricos– que prolongan la experiencia del plato. La madera, trabajada con precisión, funciona como interfaz táctil: barandales, frentes de barra y celosías suavizan transiciones y dan profundidad sin cargar el salón.
Luz que cuenta: Dipping Light como sol poniente
La luz es argumento. Las Dipping Light de Marset, suspendidas como si pendieran de cañas de pescar, introducen un gesto poético que dialoga con el horizonte. Su gradiente coloreado proyecta halos que recuerdan el sol hundiéndose en el mar, multiplicados en los ventanales al caer la noche. Esta luminaria equilibra temperatura y contraste, y, más allá del efecto, aporta orden: define escenas, segmenta zonas de servicio y resalta texturas de la madera.
El diseño de iluminación integra capas –ambiental, puntual y de acento– para que la sala mute con el horario: desayuno luminoso, tarde suave, noche íntima. Un guiño mediterráneo que, en Lisboa, se vuelve atlántico y gastronómico.
La escenografía y flujo de El Mar Lisboa: una experiencia diseñada
“El Mar” no es decorativismo; es una escenografía sensible al servicio del chef. La sala sugiere un flujo claro: bienvenida, barra, mesas con diferentes grados de privacidad y visuales encuadradas. Las texturas dialogan con la acústica y la ergonomía para sostener el rito del comensal sin fricciones.
Los cojines con patrones cariocas introducen vibración gráfica y marcan zonas sin recurrir a particiones duras. El wayfinding es sutil: el ritmo de la madera y la dirección de las luminarias ordenan el desplazamiento. Así, el interiorismo El Mar Lisboa acompaña la nueva visión culinaria de Kiko Martins y la potencia; el diseño no compite con el plato, lo enmarca y lo cuenta.
Identidad y memoria: el mar como protagonista
Entre Lisboa y Río hay un océano que aquí se vuelve protagonista simbólico. Las velas y figuras marineras activan memoria colectiva, mientras los azulejos anclan el proyecto a la tradición portuguesa. La madera de “camarote” introduce intimidad de travesía: estás en un velero, con el diseño como timón.
La coherencia formal y material arma un lenguaje propio; no hay exceso de iconos ni gestos anecdóticos. En su lugar, una coherencia que sostiene la historia y la hace perdurar. Ese equilibrio entre emoción y precisión técnica es, quizá, la firma de Cateto Cateto: traducir raíces en forma, materia y atmósfera para que la gastronomía brille.
El interiorismo El Mar Lisboa es un manifiesto de cómo el diseño puede ser relato sin perder funcionalidad. Desde la madera envolvente hasta la luz que se pone, todo converge en una experiencia que honra a Portugal y Brasil, y acompaña la cocina de Kiko Martins. ¿Listo para seguir navegando por el mejor diseño de interiores contemporáneo?
