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Felipe Pantone x Etnia Barcelona: gafas en movimiento

Felipe Pantone x Etnia Barcelona

El color se construye dentro del material y la montura deja de ser una pieza fija

La colaboración Felipe Pantone x Etnia Barcelona lleva el lenguaje óptico del artista argentino-español a unas gafas de sol que pueden cambiar de apariencia sin sustituir la montura. El color atraviesa capas de acetato, los patrones generan una ilusión de movimiento y un mecanismo de titanio permite intercambiar las varillas. La propuesta, limitada a 1.000 unidades numeradas, se presentó en octubre de 2026.

El proyecto, denominado Prisma Scissura, encuentra una manera concreta de trasladar el trabajo de Pantone al diseño. Sus degradados, geometrías y efectos visuales dejan de depender de la superficie de una pintura para integrarse en un objeto que debe responder a exigencias de fabricación, ajuste y uso. La transformación no queda reservada a la apariencia: también interviene en la construcción de las gafas.

Once capas de acetato convierten el color en materia

El degradado cromático no está impreso sobre la montura. Se construye mediante once capas de acetato de diferentes colores, ensambladas manualmente y mecanizadas después hasta obtener la forma final. La transición entre tonos queda integrada en el material, de modo que la luz y el ángulo de observación modifican su percepción.

Esta técnica introduce una dificultad propia de diseño: conseguir que la composición cromática sobreviva al proceso de fabricación. El resultado depende tanto de la selección y disposición de las capas como del corte posterior. El color deja de ser un acabado que se añade al final y comienza a condicionar la construcción.

La segunda propuesta de varillas trabaja con el efecto moiré, producido por la interacción de patrones lineales repetitivos. Cuando cambia el punto de vista, esas líneas parecen vibrar o desplazarse, aunque la superficie permanezca inmóvil.

Pantone utiliza este recurso en pinturas e instalaciones para alterar la percepción de formas estáticas. Trasladarlo al acetato permite que el fenómeno acompañe el movimiento natural de unas gafas: un giro de cabeza, un cambio de luz o una mirada desde otro ángulo pueden modificar la apariencia de las varillas.

Felipe Pantone x Etnia Barcelona: un mecanismo de titanio permite modificar la montura

La construcción incorpora un sistema específico de varillas intercambiables. Mediante una llave diseñada para la colaboración, el usuario puede liberar el mecanismo de titanio y sustituir un juego de varillas por otro.

La operación permite alternar entre dos expresiones visuales: una basada en degradados de color y otra en patrones moiré. El frente de las gafas permanece, mientras cambia el componente lateral que acompaña el rostro.

La elección de una unión desmontable introduce una relación distinta con el objeto. En las gafas convencionales, las varillas suelen entenderse como componentes permanentes, salvo cuando necesitan reparación o ajuste. Aquí su sustitución forma parte de la experiencia prevista por el diseño.

Felipe Pantone x Etnia Barcelona

También establece una diferencia frente a los sistemas de personalización inmediata. El intercambio requiere una herramienta y una intervención deliberada. Es un pequeño procedimiento mecánico que hace visible cómo está ensamblado el producto.

El mecanismo abre además la posibilidad de intervenir sobre una parte de la montura sin reemplazar el conjunto. Esto no garantiza por sí mismo una mayor facilidad de reparación, pero sí muestra cómo una unión puede servir tanto a la construcción como a la variación estética.

La ergonomía mantiene las gafas en el terreno del uso

Aunque la colaboración está atravesada por el arte óptico, su tipología sigue siendo la de unas gafas de sol. El frente debe situar las lentes delante de los ojos, el puente establece el apoyo sobre la nariz y las varillas conectan la montura con las orejas.

El modelo tiene un calibre de 56 milímetros, un puente de 19 milímetros, un frente de 152 milímetros y varillas de 141 milímetros. Son proporciones que definen una montura de presencia amplia, aunque las medidas por sí solas no permiten establecer cómo se comportará sobre distintos rostros.

Las lentes minerales fotocromáticas de Barberini incorporan otra forma de transformación, esta vez relacionada con la luz. Su categoría de protección pasa de 2 a 3 cuando aumenta la exposición solar y vuelve a aclararse en interiores.

Ese comportamiento afecta directamente al uso. La oscuridad de las lentes puede adaptarse a los cambios de iluminación durante un recorrido entre la calle y un espacio cubierto, mientras la montura conserva su configuración física.

La ergonomía, sin embargo, no se resuelve únicamente mediante dimensiones y propiedades ópticas. El peso sobre la nariz, la presión de las varillas y la estabilidad durante el movimiento siguen siendo cuestiones esenciales para cualquier objeto que permanece sobre el rostro. Sin pruebas de uso, sería prematuro atribuir a esta edición un confort superior al de otras monturas.

Un accesorio óptico que también funciona como pieza de colección

Las gafas ocupan un lugar particular entre los accesorios de diseño. Se llevan sobre el cuerpo, modifican la imagen del rostro y, al mismo tiempo, intervienen en la manera de mirar. Esa doble condición permite que una decisión formal tenga consecuencias visibles tanto para quien las usa como para quien las observa.

En Prisma Scissura, el tratamiento cromático se concentra especialmente en la montura y las varillas. El efecto artístico se manifiesta hacia el exterior, mientras las lentes mantienen su función óptica. La pieza establece así una separación entre la imagen que proyecta y la experiencia visual que proporciona.

La edición incluye los juegos de varillas, la herramienta de intercambio, una tarjeta numerada y un libro de artista de 157 páginas. Su presentación amplía el objeto hacia el terreno del coleccionismo, donde el contexto de creación y la documentación adquieren presencia junto a la pieza física.

Las 1.000 unidades numeradas refuerzan esa condición de serie limitada. Sin embargo, la cantidad producida no explica por sí misma el valor del diseño. La singularidad de esta colaboración está también en el desarrollo de materiales y componentes específicos para una montura que conserva una función cotidiana.

Cuando el arte modifica cómo se fabrica y utiliza un objeto

Las colaboraciones entre artistas y fabricantes suelen enfrentarse a una decisión: incorporar una identidad gráfica reconocible o permitir que la práctica artística intervenga en el propio diseño del producto.

Felipe Pantone y Etnia Barcelona avanzan por la segunda vía. Las once capas de acetato convierten el degradado en una cuestión de fabricación; el moiré introduce una percepción cambiante y el mecanismo de titanio permite modificar físicamente la apariencia de las gafas.

El resultado mantiene una tensión reconocible. Es una pieza concebida para llevarse sobre el rostro, pero también para observarse, desmontarse y conservarse. La colaboración no elimina esa dualidad entre uso y colección; la incorpora a su construcción.

El lenguaje de Pantone termina encontrando una expresión precisa en un componente pequeño: una varilla que puede desprenderse, sustituirse y devolver a las mismas gafas otra identidad visual. La obra no queda simplemente representada sobre el objeto. Interviene en la manera de hacerlo y en lo que su propietario puede hacer con él.

Jose Julián Lugo
Jose Julián Lugohttps://ideasdi.com/
Soy editor en ideasDi, donde observo el diseño contemporáneo desde la cultura visual, la vida cotidiana y la industria. Me interesa leer los proyectos más allá de su apariencia: cómo un objeto se usa, cómo un espacio cambia una rutina, cómo una prenda construye presencia o cómo una interfaz modifica nuestra relación con lo digital. Busco entender qué hace el diseño en el mundo, no solo cómo se ve.

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