Desall abre una convocatoria para recargar perfume en casa
Desall convoca un concurso de diseño de tapón dispensador para resolver una recarga doméstica muy concreta: transferir perfume a un frasco en casa con un gesto claro, seguro y sin contacto directo con la fragancia. La pieza debe acoplarse al envase y ordenar ese paso breve con precisión.
La propuesta se mueve entre el diseño de packaging y uso cotidiano. No pide una solución ornamental ni un cierre genérico, sino un sistema reutilizable que facilite el trasvase, reduzca derrames y mantenga una presencia discreta, compatible con frascos de vidrio con bomba roscada desmontable.
EL concurso de diseño de tapón dispensador es una convocatoria de Desall junto a una multinacional del embalaje para idear un tapón reutilizable de recarga doméstica de perfume. Aporta una oportunidad clara para quienes trabajan en producto y packaging: leer una necesidad concreta de uso, seguridad y reciclabilidad.
Un gesto doméstico que exige control
El punto de partida es sencillo de imaginar: retirar la bomba, acoplar el tapón y voltear el sistema sin perder estabilidad. En ese gesto se juega buena parte del proyecto, porque la recarga tiene que entenderse al momento y sostenerse sin herramientas ni maniobras inciertas.
La convocatoria de diseño valora soluciones que conviertan esa acción en una secuencia limpia y repetible. El objetivo no es solo cerrar bien, sino conducir el perfume con control, minimizar errores de montaje y dar confianza durante la recarga.
Qué resuelve la convocatoria
El brief plantea un tapón dispensador reutilizable pensado para transferir perfume desde un envase de recarga al frasco final. La mecánica puede resolverse con presión, giro, enroscado u otra acción simple, siempre que el proceso siga siendo cómodo y controlado.
También fija una condición de compatibilidad: el sistema debe funcionar con frascos de vidrio que lleven una bomba roscada desmontable. Esa exigencia orienta el diseño hacia una pieza útil para uso real, no hacia un ejercicio aislado sobre el objeto.
Menos fugas, menos contacto
El núcleo del concurso está en evitar derrames, goteos y contacto directo con la fragancia. Esa combinación cambia la lectura del objeto: el tapón no solo une dos envases, también regula un flujo breve que debe permanecer entendible para quien lo usa en casa.
El sistema puede apoyarse en la gravedad o en principios de dinámica de fluidos, siempre que el proceso se mantenga controlado. El brief incluso contempla una parada automática del flujo al alcanzar el nivel máximo, una respuesta práctica para evitar el sobrellenado sin sumar complejidad visible.
Cómo se entiende durante la recarga
La convocatoria también pide que el gesto se lea con claridad. No debería hacer falta adivinar si las piezas están bien acopladas o si la transferencia terminó, porque la experiencia doméstica depende tanto de la seguridad como de la rapidez.
En ese punto, el tapón se acerca más a una interfaz de uso que a un accesorio aislado. Su forma, su encaje y su comportamiento tienen que ayudar a entender qué ocurre en cada momento, especialmente cuando el nivel del líquido no se ve con facilidad.
Materiales y fabricación con lógica de reciclaje
La propuesta se mueve dentro de una fabricación compatible con inyección plástica y con preferencia por un solo material, PP o PE. Esa elección no aparece como un dato técnico suelto, sino como parte de una estructura más simple, desmontable y coherente con el reciclaje.
También se pide evitar componentes metálicos u otros materiales incompatibles con la corriente principal de reciclaje del material dominante. La consecuencia es concreta: menos piezas, menos fricción en el montaje y una solución que prioriza la limpieza constructiva por encima del gesto decorativo.
Una presencia discreta para un frasco de perfume
El brief sitúa el proyecto en el universo de la fragancia, pero pide evitar el exceso ornamental. La forma debe integrarse con el frasco existente y mantener una presencia contenida, precisa y cuidada.
Esa discreción no resta valor al diseño; lo desplaza hacia la proporción, el acabado y la manera en que la pieza acompaña el envase sin imponerse. También deja margen para pequeñas variaciones de geometría, color o textura, siempre que no rompan la simplicidad estructural.
Fechas y condiciones para decidir participación
La convocatoria es online, gratuita y abierta a creativos de cualquier nacionalidad mayores de 18 años. El cierre está fijado para el 26 de noviembre de 2026 y la revisión conceptual opcional aparece fechada para el 15 de septiembre de 2026.
Además del premio principal de 5000 euros, el concurso contempla un option right fee de 2500 euros para proyectos no ganadores si el sponsor adquiere licencia.
Para consultar las bases completas y participar en Perfume Refill Cap Design, visita la web oficial del concurso.
