Explora cómo Mentos Fizzooka revoluciona el diseño de packaging al integrar lo digital, lo físico y lo lúdico.
El eterno experimento de Mentos y refresco de cola vuelve a sorprender. Esta vez no en un jardín ni en un laboratorio casero, sino en el universo de los videojuegos y el diseño de producto. Mentos Fizzooka, una ingeniosa pieza de packaging creativo, fusiona ciencia popular, cultura digital y entretenimiento interactivo. Su forma literalmente grita: ¡diversión explosiva!
Esta nueva creación, ideada por BBH London junto a Metavision, toma la silueta de un lanzacohetes hecho con un rollo de Mentos gigante y una botella de cola. Esta asociación logra un diseño icónico y altamente reconocible. Su aparición no solo eleva el lenguaje del packaging experiencial. También lleva el producto al mundo inmersivo de Fortnite Creative, impactando a más de un millón de jugadores al día.
Un packaging que juega (y dispara)
En su debut dentro del universo de Fortnite, el Mentos Fizzooka se convierte en un arma táctica sin precedentes. Lanza a los oponentes por todo el mapa y destruye construcciones con un solo disparo. No es solo una estrategia publicitaria. Es un gesto de diseño que convierte un producto en narrativa jugable. En resumen, fusiona lo físico y lo digital con precisión creativa.
Este dispositivo se ha integrado en mapas populares como ‘Piece Control 2v2’, ‘Troll Bed Wars’ y ‘Sky Wars’. Esto lo convierte en uno de los objetos de marca más relevantes jamás introducidos en esta plataforma.
De lo viral al objeto físico: diseño con impacto
Pero el Mentos Fizzooka no se queda en el entorno virtual. El equipo de The Hacksmith, célebres youtubers conocidos por crear prototipos funcionales de objetos ficticios, construyó una versión real que supera el metro de longitud. Su potencia permite lanzar un géiser de soda con la fuerza de una manguera contra incendios. Todo gracias al principio efervescente de la reacción Mentos x Cola.
Además, se han fabricado 30 unidades físicas más, enviadas a influencers alrededor del mundo como parte de una campaña global de marketing experiencial. Cada réplica fue producida por We Make Stuff Happen. Se prueba en entornos controlados, sumando un componente de espectáculo y seguridad al diseño del producto.
El poder del diseño lúdico en la cultura pop
El Mentos Fizzooka no es solo un ejercicio de branding, sino un claro ejemplo de cómo el diseño puede jugar con la nostalgia, el entretenimiento y el storytelling para conectar con nuevas audiencias. Esta campaña, apoyada por una estrategia de medios de Wavemaker (WPP), apunta directamente a la generación Z, habituada a los entornos virtuales y las activaciones inmersivas.
Lo interesante aquí es como un objeto tan sencillo como un caramelo puede transformarse en ícono pop a través de un diseño disruptivo, memorable y completamente inesperado.
Más allá del packaging: una lección para el diseño
Este caso redefine los límites del diseño de packaging, llevándolo al campo de la acción, la interacción y la narrativa transmedia. Mentos demuestra que un buen diseño no solo envuelve un producto, sino que puede convertirse en el producto mismo. Y más aún, se transforma en una experiencia completa que mezcla lo tangible con lo digital.
Mentos Fizzooka nos recuerda que el diseño tiene el poder de renovar lo cotidiano. Incluso las ideas más simples —como una reacción efervescente— pueden escalar hasta convertirse en fenómenos culturales, si se acompañan del diseño correcto.
