LePub transforma el universo de la cerveza en un objeto de belleza con un packaging que redefine el branding sensorial
The Heineken Smootheriser, una crema hidratante nacida del universo de la cerveza, no es un simple experimento de marketing: es una jugada audaz que redefine los límites del diseño de packaging contemporáneo.
Lanzado el 1 de abril en Asia, esta colaboración entre Heineken Silver y la agencia LePub Singapur representa una síntesis provocadora entre la cultura del cuidado de la piel y el ritual de beber cerveza. Y sí, es real.
Desde el primer vistazo, el diseño del envase del Smootheriser capta nuestra atención por su elegante minimalismo y una paleta cromática que honra los valores visuales de la marca. El resultado es un producto que no solo comunica suavidad, sino que también la encarna.
Packaging de cerveza… en forma de crema hidratante
Para una nueva generación de consumidores asiáticos, la suavidad se ha convertido en el nuevo estándar de sabor. Heineken Silver, conocida por su suavidad ultrarefrescante, aprovecha esta tendencia fusionando dos obsesiones del mercado asiático: la cerveza premium y el skincare.
Este envase, creado para The Heineken Smootheriser, toma elementos reconocibles del universo Heineken —como la icónica tipografía sans serif, el color verde esmeralda y los toques plateados— y los reinventa en un contexto cosmético. El resultado es una crema que podría estar perfectamente alineada con cualquier línea de cuidado facial de alta gama, pero que mantiene con orgullo sus raíces cerveceras.
El diseño del frasco, compacto y cilíndrico, recuerda más a un producto de lujo que a una edición limitada promocional. Un acierto que LePub convierte en una poderosa herramienta de storytelling. La experiencia táctil del envase emula la textura aterciopelada que promete tanto la crema como la cerveza.
Cuando la identidad visual trasciende la categoría
En términos de branding, The Heineken Smootheriser desestabiliza las convenciones al proyectar una identidad visual coherente, pero inesperada. Si bien mantiene los códigos de la marca Heineken —como la estrella roja, los elementos tipográficos y el tono desenfadado—, el tono pastel metálico del packaging, junto con los acabados mate, crea una nueva narrativa visual: la suavidad, ahora tangible.
El mensaje es claro: si Heineken Silver es tan suave que se puede beber, también puede convertirse en un cosmético que se puede aplicar. Una metáfora convertida en producto real.
Stephan Schwarz, Director Creativo Ejecutivo de LePub Singapur, lo resume con precisión: “La Heineken Silver es tan aterciopelada que tuvimos que llevarla más allá de la pinta, embotellando esa sensación de la forma más inesperada”.
Entre la parodia y el deseo real: un nuevo territorio de diseño
Uno de los aspectos más fascinantes del proyecto es su capacidad para navegar la línea entre la ironía y la deseabilidad. Lo que comenzó como una propuesta de humor estratégico termina consolidándose como un producto aspiracional. Con más de 1000 unidades distribuidas en cajas de edición limitada a través de sorteos y activaciones en Taiwán y Camboya.
¿Y qué hay del público? Esta propuesta se dirige a una generación que busca experiencias inesperadas, memorables y que se conectan emocionalmente con sus pasiones. El packaging, en este caso, no es solo un contenedor: es un vehículo para expresar el ADN de una marca que sabe adaptarse culturalmente sin perder autenticidad.
Heineken Smootheriser: suavidad, branding y belleza en una sola crema
The Heineken Smootheriser es un brillante ejemplo de cómo el diseño de packaging puede ser provocador, funcional y profundamente estratégico. Al unir dos mundos tan distintos como la cerveza y el skincare, LePub demuestra que el diseño no solo debe ser bello, sino también contar una historia que conecte.
En una era donde las marcas deben luchar por la atención en todos los frentes, esta crema hidratante nos deja una poderosa lección. Cuando el diseño rompe las reglas, la experiencia se vuelve inolvidable.
