El Empaque Zippul, diseñado por BKID, fusiona la artesanía coreana con un enfoque moderno y sostenible en embalajes ecológicos.
El Empaque Zippul es una fusión entre la artesanía tradicional coreana y el diseño contemporáneo. Fue concebida por el estudio BKID en colaboración con los diseñadores Park Sundeok y Lee Chungkyeong.
Inspirado en la técnica ancestral zip-pul, usada originalmente para proteger artículos frágiles como cartones de huevos. Este proyecto reinterpreta el material y la forma para ofrecer un embalaje sostenible y sofisticado.
Un homenaje a la artesanía coreana
El zip-pul es una técnica tradicional coreana que emplea paja trenzada para crear empaques funcionales y ecológicos. A través de una colaboración con el Museo Folclórico de Onyang y la marca de fragancias Sukino, el estudio BKID revitaliza este método ancestral, dotándolo de una estética contemporánea sin perder su esencia artesanal.
El resultado es un empaque que no solo protege el producto, sino que también comunica identidad y sostenibilidad. Esta reinterpretación de la paja coreana demuestra cómo el diseño puede actuar como puente entre la tradición y las necesidades actuales del mercado.
BKID: Embalaje ecológico con innovación y raíces en la tradición
Detrás del Empaque Zippul está el estudio BKID, fundado por el renombrado diseñador BongKyu Song. Con una trayectoria que abarca desde tecnología de consumo hasta diseño de mobiliario e iluminación, Song ha trabajado con gigantes como BMW, Audi, Samsung y Siemens. Su enfoque de diseño no solo busca la funcionalidad. También enfatiza la conexión entre el objeto y su contexto cultural.
Este proyecto reafirma la capacidad de BKID para fusionar la artesanía con el diseño industrial, generando soluciones innovadoras que honran la historia del diseño coreano.
Un diseño con propósito: sostenible y narrativas culturales
Más allá de su valor estético, el Empaque Zippul responde a una creciente demanda de materiales ecológicos y prácticas de diseño responsables. Su elaboración con paja natural lo convierte en una alternativa biodegradable frente a los envases plásticos tradicionales.
Además, este diseño introduce a nuevas generaciones a la riqueza de la artesanía coreana, asegurando que el legado del zip-pul permanezca relevante en el contexto actual.
El Empaque Zippul no solo es una solución de embalaje, sino también un símbolo de sostenibilidad y herencia cultural. Gracias a la visión de BKID, Park Sundeok y Lee Chungkyeong, este proyecto demuestra que la tradición y la modernidad pueden coexistir de manera armoniosa. Ofrece productos que cuentan historias y respetan el medioambiente.
