Botella de aceite SoSo: diseño que desdibuja las líneas entre el producto y el envase
¿Que fue primero, la gallina o el huevo? SoSo Factory, empresa especializada en productos gourmet para alimentación (con un formato muy especial), decide ampliar su gama de productos e introducir el aceite gourmet en su catálogo.
Con esta botella de aceite de oliva de cerámica ingeniosamente elaborada, SoSo finalmente ha respondido a la famosa pregunta sobre el huevo y la gallina, con un diseño que desdibuja las líneas entre el producto y el envase.
El desafío estába definido por el corto plazo de acción y el objetivo de SOSO Factory: lanzar un producto que genere impacto en el público objetivo y que conviva con el producto estrella de la marca, un salero con forma de huevo.
El estudio de diseño IDEA ha trabajado para crear una solución industrializable totalmente contextualizada con el lenguaje del catálogo del cliente. El principal objetivo del proyecto era que la Botella de aceite SoSo conviviera con el salero en forma de huevo.
Teniendo esto en cuenta durante el proceso de creación, se coló la frase: “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?” De esta forma, se fusiona la forma del huevo con una caldera tradicional para generar la forma icónica de una gallina.
Para entender bien este producto debemos diferenciar entre 2 partes: cuerpo y cresta. El diseño presenta soluciones AD-HOC para mantener el conjunto y no romper la estética de la Botella de aceite SoSo al utilizarlo.
¿Cómo lo hicieron? IDEAS ha diseñado y desarrollado un tapón totalmente personalizado que además de funcional (con tres posiciones que permiten: cierre hermético, vertido y llenado) si no que además incluye el sistema de retorno y antigoteo, todo ello integrado en la cresta de la gallina.
Cuando la sostenibilidad se une a la estética y la funcionalidad
Para el cuerpo de la Botella de aceite SoSo se ha trabajado la forma y acabados teniendo en cuenta que había que conseguir un producto icónico, atractivo y funcional, donde el tacto y la ergonomía de este tuviera todo el protagonismo a nivel de experiencia de usuario.
Cada elección, desde la forma del pollo hasta los materiales elegidos, tiene un porqué. En este caso se diseñó el cuerpo de la gallina en cerámica porque permitía:
- Preservar las propiedades y calidad del aceite.
- Ofrecer una propuesta diferencial en el mundo del packaging, donde el plástico y el vidrio se posicionan como primeras y únicas opciones.
- Reutilizar la almazara.
- Revalorizar un material local que nos recuerda nuestras raíces, que está fuertemente ligado a la cultura del aceite.
Esta elección del material ha supuesto un gran reto a nivel de industrialización, el sector cerámico presenta muchas restricciones para la producción en masa de formas complejas. De esta forma, solo un proveedor se sumó al proyecto.
En el resto del producto se han elegido los siguientes materiales: plástico para la cresta y corcho como ajuste entre el tapón y el cuerpo. Ambas son propuestas conscientes hechas para perdurar en el tiempo.
¡Olvídate de las aburridas botellas! Este diseño presenta una encantadora forma de gallina, fusionando de manera divertida la coctelera de huevos característica de la marca con una aceitera clásica.
No es solo es lindo, es inteligentemente contextual, conectando con la identidad de la marca mientras se destaca en el estante. Además, ¿el huevo o la gallina? La pregunta añade un toque caprichoso, generando conversación y recordación.
